pero se debería cuidar este punto y no obsesionarse con el dinero.

Y esto también pasa, increíblemente, con los investigadores.

Si un periodista escribe sobre fútbol, política o la guerra de Irak, está haciendo su trabajo, está todo bien. Pero si el mismo investigador escribe sobre los OVNIs, y da una conferencia sobre ello, se le acusa de estar “lucrando con mentiras”. No exagero.

Y ello habla de un preconcepto cultural en donde los fenómenos “no humanos” no pueden ir de la mano de la vida material. Ser investigador de ovnis, o escribir sobre parapsicología, o hablar de “ángeles”, no es serio.

Gracias a Dios esto ha cambiado en los últimos años, también debido a que se dispone de mayor información. Pero no deja de ser una advertencia.

Insisto: la esencia de este problema se encuentra en la actitud y la honestidad de la persona. Y debo decir finalmente que el hecho de que no se cobre por un libro o una conferencia no es garantía de nada. Lo que hace a la persona es su integridad, al margen de todo este tema.

Es verdad que hay gente que ha aprovechado el fenómeno ovni para montar un negocio. Pero también es cierto que hay otras personas que procuramos hacer lo mejor de nosotros y llegar a un público mayor a nivel mundial. Nunca hay que perder el camino.

La recomendación es saber conducirse con transparencia y equilibrio, y recordar que el Universo todo lo ordena.

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