la realidad de un mensaje espiritual, positivo, de alternativa y esperanza tras la cortina del fenómeno OVNI. Pero ello está muy lejos de posturas desmesuradamente místicas que mezclan el contacto extraterrestre con expectativas religiosas o actos de fe. Para ir al grano, he visto gente vestirse de blanco y “rezarle” a los extraterrestres.

He escuchado afirmar que Jesús es uno de “ellos” y que viaja en OVNI. También he visto gente pedir a los seres de las estrellas favores espirituales o protección, como si fuesen ángeles y no cosmonautas de otros mundos. Al margen de que estos seres puedan ejercer algún tipo de influencia positiva en torno a algunos testigos, y de la incuestionable importancia de grandes seres como Jesús, todo lo que cité anteriormente resulta demasiado.

Por otro lado, en las agrupaciones contactistas muchas veces el líder – generalmente el testigo original del contacto o el único canal – se transforma en un profeta, al que se le consulta cosas personales o se le pide consejo para todo lo imaginable. Por si esto fuera poco, la confusión llega a tal punto que el líder termina “apareciendo” en sueños a los miembros de la organización, y hasta se reciben mensajes espirituales de él.

Entonces se le empieza a considerar especial. Deja de ser un testigo. Estar con él es casi como estar con los seres del espacio.

De estos casos, hay muchos.

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