Todo lo que el hombre es, lo es por su sabiduría. Todo lo que él deberá ser es el resultad de su causa.

Escuchen, ahora a mi voz y vuélvanse más grandes que el hombre común. Eleven su mirada, dejen que la Luz llene su ser, sean ustedes siempre Hijos de la Luz. Solamente con el esfuerzo crecerán hacia el plano en donde la Luz es el Todo del Todo. Sean el maestro de todos los que les rodeen. Nunca sean dominados por los efectos de su vida. Creen entonces siempre causas más perfectas y en el tiempo serán un Sol de la Luz.

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