Relaja tu cuerpo, no te resistas con tensión. Coloca en tu corazón la flama de tu Alma. Rápidamente después métela en la base del triángulo.

Espera un momento, después muévete a la meta. Esta, tu meta, es el lugar entre tus cejas, el lugar en donde el recuerdo de la vida debe dominar. Mantén tu flama aquí en el asiento-cerebro hasta que los dedos de la Muerte alcancen a tu Alma. Entonces cuando pases por el estado de transición, seguramente los recuerdos de la vida también pasarán.

Entonces estará el futuro a la par con el presente. Entonces el recuerdo de todo será retenido. Libre serás de todo retroceso. Las cosas del pasado vivirán en el hoy.

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