Primero acuéstate a descansar con tu cabeza hacia el este. Pon tus manos en la Fuente de tu vida (plexo solar).

Coloca tu consciencia en el asiento de la vida. Hazla girar y divide el norte del sur.

Envía una parte hacia el norte. Envía la otra parte hacia el sur. Relájate, mantenlas sobre tu ser. Desde esa forma tu chispa plateada volará, hacia arriba y adelante hacia el Sol de la mañana, mezclándose con la Luz, a la par con su fuente.

Ahí flameará hasta que el deseo sea creado. Entonces regresará a un lugar en forma.

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