Más de 2.000 personas han perdido la vida en los ataques iniciados por George W. Bush en 2004 e intensificados por su sucesor y Premio Nobel de la Paz Barak Obama. Siete años en los que el político pakistaní Imran khan asegura que sólo se ha “identificado a 20 militantes islámicos” entre los fallecidos. EEUU cree que son muchos más. El Instituto Brookings, una organización independiente con base en Washington, asegura que una media de 10 civiles muere por cada terrorista.

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