Luz había en la antigua Atlántida. No obstante, la oscuridad, también, estaba oculta en todo.

Cayeron de la Luz hacia la oscuridad, algunos que se habían elevado hacia las alturas entre los hombres.

Orgullosos estaban por su conocimiento, orgullosos estaban de su lugar entre los hombres. Profundo hurgaron ellos en lo prohibido, abrieron el portal que llevaba hacia abajo.

Buscaron ellos ganar aún más conocimiento pero buscando traerlo desde abajo.

El que descienda debe tener equilibrio, si no es esclavizado por la falta de nuestra Luz.

Abrieron ellos, entonces, por su conocimiento, caminos prohibidos al hombre.

Pero, en Su Templo, el que todo ve, el MORADOR, yace en su AGWANTI (no existe una traducción para esta palabra ? se refiere a un estado de desprendimiento), mientras que a través de la Atlántida, Su alma vagaba libre.

Anuncios