La última acción conocida se produjo el pasado viernes y mató a 17 personas en la región de Waziristán del Norte. Ni siquiera EEUU pretende que todos fueran terroristas. El objetivo era acabar con uno o varios sospechosos y una vez más se asumió que habría “daños colaterales”. ¿Cuántos inocentes es permisible sacrificar a cambio de la posibilidad de matar a un culpable? Produce sonrojo hacerse una pregunta más propia de los terroristas a los que se busca eliminar.

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