Existe Uno, Incluso el Primero, que no tiene inicio, no tiene final; que ha hecho todas las cosas, quien gobierna todo, quien es bueno, quien es justo, quien ilumina, quien sostiene.

Entonces desde el trono, se vertió una gran brillantez, rodeando y elevando mi alma con su poder. Con rapidez me moví a través de los espacios del Cielo, se me mostró el misterio de misterios, se me mostró el corazón Secreto del cosmos.

Llevado fui a la tierra de Arulu, me paré ante los Señores en sus Casas.

Abrieron ellos la Puerta así podía vislumbrar el prístino caos. Se estremeció mi alma con la visión de horror, se contrajo mi alma desde el océano de oscuridad. Entonces vi la necesidad de las barreras, vi la necesidad por los Señores de Arulu.

Solamente con su infinito equilibrio podrían pararse en el camino del caos no vertido. Solamente elos podrían cuidar la creación de Dios.

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