Escucha, oh hombre, mientras te digo el secreto, te revelo el secreto de lo antiguo.

En la profundidad de la Tierra yace la flor, la fuente del Espíritu que ata a todo en su forma. Pues sábete que la Tierra está viviendo en un cuerpo como tú vives en tu propia forma. La Flor de la Vida es como tu propio lugar del Espíritu y mana a través de la Tierra como tu fluyes a través de tu forma; dando vida a la Tierra y a sus hijos, renovando el Espíritu de forma a forma.

Sábete, oh hombre, que tu forma es dual, equilibrada en polaridad mientras está formada. Sábete que cuando la Muerte se acerque a ti rápidamente, es solamente porque tu equilibrio se agita. Es solamente porque un polo se ha perdido.

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