Escucha, oh hombre, mientras doy el secreto para que tú, también, no pruebes el cambio. Una hora diariamente deberás acostarte con tu cabeza apuntando hacia donde está el polo positivo (norte). Una hora cada día tu cabeza apuntará a donde se encuentra el polo negativo (sur). Mientras tu cabeza esté colocada hacia el norte, mantén consciencia de tu pecho a tu cabeza.

Y cuando tu cabeza apunte hacia el sur, mantén tu pensamiento desde el pecho a los pies. Mantente en equilibrio una vez cada siete, y tu equilibrio conservará toda su fuerza. Sí, si eres viejo, tu cuerpo se renovará y tu fuerza será como la de un joven. Este es el secreto conocido para los Maestros por medio del cual mantienen alejado los dedos de la Muerte. No dejes de seguir el camino que he mostrado, puesto que cuando hayas pasado más allá de los años a cien desatenderlo significará la llegada de la Muerte.

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