Después, mi alma se apresuró, a través del Cosmos, siempre viendo, cosas nuevas y viejas; aprendiendo que el hombre verdaderamente es nacido del espacio, un Sol del Sol, un hijo de las estrellas.
Sus cuerpos no son nada más que planetas girando alrededor de sus centros solares.
Cuando hayan ganado la luz de toda la sabiduría, libres serán para brillar en lo etéreo ? uno de los Soles que brilla en la oscuridad exterior – uno de los nacidos del espacio que llegó a ser Luz.
Así como las estrellas a tiempo pierden su brillo, la luz pasa de ellas a la gran fuente, así, oh hombre, el alma pasa hacia delante, dejando detrás la oscuridad de la noche.

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