Dejen que su mente esté tranquila. Que su cuerpo esté en descanso: conscientemente solamente de la libertad de la carne. Centren su ser en el objetivo que anhelen. Piensen una y otra vez que serán libres. Piensen en esta palabra: La-Um-I-L-Gano una y otra vez, dejen que suene en su mente. Fluyan con el sonido hacia el lugar de su anhelo. Libérense de la esclavitud de la carne por su voluntad.

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